Si en muchas ocasiones la etapa de la tercera edad es un proceso ciertamente complicado de asumir o aceptar, la situación se agrava si además, la persona en cuestión pertenece al colectivo LGTBI.

Hace apenas 20 años, la homosexualidad era un tema absolutamente tabú. Esta estigmatización, por parte de la sociedad, es un lastre que muchos hombres y mujeres continúan arrastrando en la actualidad.

La soledad es la principal consecuencia que encuentra este colectivo, que tras una vida ocultando su tendencia sexual bajo el yugo de una sociedad opresora, ahora, sufre un nuevo castigo.

Evidentemente, como sociedad hemos avanzado mucho en el campo de las libertades del colectivo LGTBI, pero no lo suficiente. Por lo general, las nuevas generaciones tendemos a abrir la mente y mostramos nuestra aceptación especialmente entre jóvenes y adultos, y se trata con naturalidad. Pero… ¿qué ocurre con la tercera edad?

Muchas personas, en la vejez, siguen soportando una losa de la que solo se desprenden cuando se aíslan de su entorno. Otras se resignan a no vivir plenamente los años que les quedan de vida.

Hace unas semanas, de la mano del Programa Crisálida de Signo Editores, conocimos «Flores de Otoño», el proyecto fotográfico documental que ha llevado a cabo Hanna Jarzabek, para dar visibilidad a aquellas personas LGTBI que ahora tiene que volver a ser valientes para afrontar una nueva etapa, la tercera edad.

A través de su cámara, Hanna Jarzabek ha mostrado historias de personas LGTBI que han tenido que renunciar a su verdadera identidad durante muchos años, y que ahora, en la actualidad y en muchas ocasiones, deben volver a hacerlo.

A continuación, podéis escuchar la entrevista completa.

Podéis acceder al Reenfoca2 del 9 de mayo de 2019 aquí.

Crédito de la imagen: Hanna Jarzabek

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